VAGISENSE MIC® son óvulos vaginales, que combina los activos ácido bórico, policarbófilo y ácido láctico que contribuyen a reestablecer el pH y el microbiota vaginal, así como auxiliar para eliminar los síntomas de la candidiasis vulvovaginitis recurrente o resistente.(5)(6)
El ÁCIDO BÓRICO posee propiedades bacteriostáticas y fungistáticas. Ejerce su efecto antimicrobiano a través de múltiples mecanismos. Interactúa con compuestos polihidroxilados de la membrana celular de bacterias y hongos (ribosa, glucosa, ácidos nucleicos), formando complejos covalentes con grupos cis-diol que alteran la integridad de la membrana y la síntesis de la pared celular. En el caso de Candida spp., inhibe la transición de la forma blastospórica a la forma hifal, reduciendo la virulencia y capacidad de adhesión al epitelio vaginal. Además, inhibe la actividad de enzimas proteolíticas del hongo y reduce la producción de biopelículas. Su actividad antifúngica es fungistática a concentraciones bajas y fungicida a concentraciones elevadas.(5)(7) Los óvulos vaginales de ácido bórico (600 mg) restauran el pH ácido del ecosistema vaginal (pH <4.5), lo que contribuye a la inhibición del crecimiento de Candida glabrata y Candida krusei, especies con mayor resistencia al fluconazol. Este mecanismo también favorece la colonización por Lactobacillus spp., principal microorganismo protector de la microbiota vaginal normal.(8)(9) Su administración vaginal ha resultado eficaz en el tratamiento de la candidiasis vaginal resistente al imidazol, las vaginitis causadas por Cándida glabrata (Torulopsis glabrata) y la vaginitis candiásica recurrente.(10)
El ÁCIDO LÁCTICO ejerce su efecto terapéutico mediante múltiples mecanismos que se complementan entre sí: a) Regulación del pH vaginal, la aplicación exógena de ácido láctico restaura el pH ácido, creando un ambiente hostil para los patógenos anaerobios. b) Actividad antibacteriana directa, manteniendo pH de 3.5 a 4.0 ejerce efecto bactericida sobre organismos patógenos, sin afectar la microbiota lactobacilar nativa. c) Modulación del microbioma vaginal, favoreciendo el predominio de Lactobacillus crispatus y Lactobacillus iners, especies productoras de ácido láctico y H2O2 con efecto protector antimicrobiano.(4)(13)(14)
El POLICARBÓFILO es un polímero poliacrílico reticulado con propiedades bioadhesivas y filmogénicas que potencian el efecto del ácido láctico ya que libera iones de hidrogeno. Forma enlaces de hidrógeno con las glucoproteínas del moco cervicovaginal (mucina), creando una capa adhesiva que se mantiene adherida al epitelio vaginal durante horas o días. Este efecto permite una liberación sostenida y controlada del ácido láctico y ácido bórico, prolongando su acción. También actúa como hidratante vaginal, captando agua del ambiente y liberándola lentamente sobre el epitelio, lo que mejora la integridad de la mucosa y reduce el malestar asociado a la atrofia o irritación vaginal. Por último, al combinarse con ácido láctico, el policarbófilo actúa como sistema de amortiguación, manteniendo el pH dentro de un rango óptimo (3.8-4.5) de forma prolongada.(15)
EFICACIA CLÍNICA
Ácido bórico
Tratamiento de la vaginitis por Torulopsis glabrata. En este estudio se revisaron retrospectivamente las historias clínicas de todas las pacientes atendidas en una clínica por vaginitis entre enero de 1989 y diciembre de 1994; se identificaron 80 pacientes cuyos cultivos vaginales revelaron Torulopsis glabrata y de esas pacientes se seleccionaron 60 que estaban sintomáticas, a las cuales se les dio tratamiento. La evaluación del tratamiento de la vaginitis por T. glabrata con ácido bórico vaginal (600 mg/día durante 14 días) reveló mejoría clínica o curación en 21 (81%) de los 26 episodios y erradicación micológica en 20 (77%) de los 26 episodios. Un tercio de las pacientes recibió terapia de mantenimiento con ácido bórico. Los autores concluyeron que el ácido bórico es una opción terapéutica eficaz en pacientes con vaginitis por T. glabrata, cuyo tratamiento previo con azoles había fracaso.(10)
Eficacia de la terapia de mantenimiento con ácido bórico tópico en comparación con itraconazol oral en el tratamiento de la candidiasis vulvovaginal recurrente. En otro estudio se evalúo la eficacia del tratamiento tópico a largo plazo con ácido bórico frente al tratamiento oral a largo plazo con itraconazol en el manejo y la prevención de la candidiasis vulvovaginal en 22 pacientes; mostrando una tasa de curación del 82% a los 15 días después del tratamiento con ácido bórico. Durante el tratamiento, los resultados de los cultivos y los signos y síntomas fueron similares en ambos grupos, sin diferencias estadísticas significativas. Tras la interrupción del tratamiento, al cabo de seis meses las recaídas fueron igual en ambos grupos. En otro estudio se reportaron tasas de curación del 92 % entre 7 y 10 días después del tratamiento y del 72 % a los 30 días y en otro se reportó una eficacia del ácido bórico en la curación del 98 % de las pacientes y lo indicaron como el tratamiento de elección para la profilaxis.(16)
Tratamiento de la candidiasis vulvovaginal con ácido bórico. Se realizó un estudio comparativo doble ciego entre 600 mg de ácido bórico vs 100,000 U de nistatina para el tratamiento de la candidiasis vulvovaginal. Las tasas de curación con ácido bórico fueron del 92 % entre 7 y 10 días después del tratamiento y del 72 % a los 30 días, mientras que con nistatina fueron del 64 % entre 7 y 10 días y del 50 % a los 30 días. La rapidez con la que se aliviaron los signos y síntomas fue similar con ambos fármacos.(17)