ZYPRED® es una suspensión oftálmica isotónica, no amortiguada, estéril, opaca y de color blanquecino.
a) Gatifloxacino
Quinolona fluorada de cuarta generación con una amplia y potente actividad antibacteriana, fundamentada por la presencia de valores más bajos de concentraciones mínimas inhibitorias alcanzadas in vitro en cepas susceptibles. Químicamente gatifloxacino es una 8-metoxifluoroquinolona con una actividad antibacteriana que cubre un amplio rango de microorganismos gramnegativos y grampositivos (efectivas en caso de clamidias, micobacterias, micoplasmas y algunos anaerobios). Parece ser que la inclusión del radical en C-8-metoxi, contribuye a las actividades farmacológicas, consideradas como superiores y con la presencia de menor número de selección de mutantes resistentes de bacterias grampositivas en comparación con las quinolonas que no tienen el radical C-8-metoxi.
Por otra parte, el mecanismo de acción de esta fluoroquinolona es diferente a la de las penicilinas, cefalosporinas, aminoglucósidos, macrólidos y tetraciclinas, por consiguiente, las fluoroquinolonas pueden ser activas contra patógenos que han resultado ser resistentes a esos antibióticos. No existe hasta la fecha el conocimiento de una resistencia cruzada entre gatifloxacino y los antibióticos antes mencionados. La acción antibacteriana del gatifloxacino es producto de la inhibición intracelular de la ADN girasa (topoisomerasa II y topoisomerasa IV). Las fluoroquinolonas se dirigen a la ADN girasa y topoisomerasa IV, durante el momento en que estas enzimas se unen funcionalmente al filamento de ADN, dando como resultados complejos de fármacoenzimas-ADN los cuales producen los efectos letales.
Para el caso de mutantes resistentes, éstas previenen la formación de dichos complejos, permitiendo que ocurra la síntesis de ADN en presencia del medicamento (resistencia mediada en forma cromosómica que es la más típica). Sin embargo, en el mecanismo subyacente de la presencia de resistencia bacteriana se incluye también la transferencia de plásmido, además de las mutaciones cromosómicas de ADN girasa y/o topoisomerasa IV.
Farmacocinética: En sujetos voluntarios de origen japonés, después de una dosificación máxima de 8 veces al día con solución oftálmica de gatifloxacino al 0.3% y 0.5%, los niveles séricos encontrados estuvieron en el límite inferior de cuantificación posible en todos los individuos incluidos en el ensayo, dato que fue indicativo de que las concentraciones séricas de gatifloxacino eran uniformemente bajas después del tratamiento local, lo que significa, que estos niveles tendrían poco o ningún efecto en el perfil de seguridad sistémico. Razón por la que no figuran los parámetros farmacocinéticos correspondientes, subsecuentes a la dosificación oftálmica. Sin embargo, se describen los resultados encontrados con la administración sistémica de la fluoroquinolona.
Distribución: El volumen de distribución en estado de equilibrio (Vss) de gatifloxacino varía de 1.5 a 2.1 l/kg que excede al del agua corporal total, sugiriendo que el gatifloxacino se distribuye intracelularmente en forma importante en humanos.
Excreción: La eliminación ocurre por vía renal, en un 75% de la dosis administrada en forma inalterada. La depuración renal se comporta como dosis independiente con valores promedio de 124 a 166 ml/min, lo que sugiere que el gatifloxacino se elimina tanto por filtración glomerular como por secreción tubular. Además, el gatifloxacino se elimina por vía biliar e intestinal, puesto que el 5% de una dosis intravenosa se recuperó en heces como medicamento libre.
b) Acetato de Prednisolona
La teoría farmacocinética propuesta para la mayoría de los medicamentos de empleo sistémico no se extrapola a todos los medicamentos oftálmicos. En este caso, la recopilación de datos con el uso de medicamentos sistémicos se efectúa con relativa facilidad, por el contrario, el obtener muestra de tejido y líquido del ojo humano plantea un riesgo importante. En consecuencia, se utilizan modelos con animales para proporcionar datos farmacocinéticos acerca de medicamentos oftálmicos; generalmente se manejan conejos para estos estudios.
El medicamento aplicado en el saco conjuntival se mezcla con las proteínas de las lágrimas y sigue tres vías para su absorción: vía corneal, vía escleroconjuntival y absorción a través de la mucosa nasal; eventos que dependen de la concentración alcanzada en el sitio, así como de la capacidad hidrofílica y lipofílica que posee la molécula.
La prednisolona se absorbe aceptablemente y se transporta por un mecanismo de difusión simple a partir de un gradiente de concentración para pasar posteriormente hacia la circulación sistémica. El fármaco se puede acumular en el humor acuoso distribuyéndose posteriormente a otras estructuras oculares, así como potencialmente hacia la circulación sistémica mediante la vía de la red trabecular.
Los medicamentos oftalmológicos cuando se excretan por lágrimas y drenan a la mucosa nasal, pueden sufrir distribución sistémica en virtud de la absorción nasal presente. La biotransformación del medicamento es significativa, ya que los tejidos locales del ojo contienen una variedad de enzimas que incluyen a las esterasas oxidorreductoras, enzimas conjugadoras de glutatión y corticoide beta hidroxilasa, productoras de metabolitos que una vez transportados a la circulación sistémica se eliminan en el hígado y riñones.
La prednisolona es un glucocorticoide que con base en su peso posee de 3 a 5 veces la potencia antiinflamatoria de la hidrocortisona. Los glucocorticoides inhiben el edema, depósito de fibrina, dilatación capilar y la migración fagocítica de la respuesta inflamatoria aguda, así como la proliferación capilar, depósitos de colágeno y formación de escaras. No existe una explicación totalmente aceptada de la acción de los esteroides; sin embargo, se piensa que los corticosteroides actúan por inducción de proteínas inhibitorias de fosfolipasa A2, generalmente denominadas lipocortinas.
Se postula que estas proteínas controlan la biosíntesis de potentes mediadores de la inflamación, como son las prostaglandinas y los leucotrienos mediante la inhibición de la liberación de su precursor en común, el ácido araquidónico. El ácido araquidónico es liberado de los fosfolípidos de membrana por la fosfolipasa A2.
c) Combinación fija de Gatifloxacino al 0.3% y Acetato de Prednisolona al 1.0%
En una prueba preliminar con voluntarios sanos mexicanos se encontraron los siguientes resultados:
Gatifloxacino. A los 10 minutos de la aplicación oftálmica del producto se mostró una concentración máxima en lágrimas de 371 ng/mL. Las concentraciones de gatifloxacino disminuyeron a 3.82 ng/mL y 0.99 ng/mL a los 15 y 120 minutos respectivamente.
Acetato de Prednisolona. A los 10 minutos de la aplicación oftálmica del producto se mostró una concentración máxima en lágrimas de 643 ng/mL. Al minuto 15 la concentración cayó a 3.94 ng/mL y después de dos horas la concentración determinada fue de 1.27 ng/mL.
Las concentraciones observadas de la combinación fija fueron uniformemente bajas después del tratamiento local como se mencionó anteriormente, con lo que se reitera que dichas concentraciones, tendrían poco o ningún efecto en el perfil de seguridad local y sistémico.
El análisis de gatifloxacino y prednisolona en plasma fue realizado siguiendo un método por cromatografía de líquidos de alta resolución, después de aplicar una técnica de extracción de precipitación de proteínas, con separación sobre una columna fase reversa y detección por espectrometría de masas triple cuadrupolo de alta sensibilidad, en donde se encontró que los niveles séricos subsecuentes a la dosificación oftálmica, fueron menores al límite inferior de cuantificación posible en todos los individuos incluidos en el ensayo, razón por la que no figuran los parámetros farmacocinéticos correspondientes y por ende se determina su acción local.