Se celebra la I Reunión de Diabetes y Obesidad, un encuentro
multidisciplinar en el que participarán más de 500 profesionales
de diferentes especialidades para potenciar un abordaje coordinado
de estas dolencias
La mitad de los diabéticos desconocen cuáles
son las cifras óptimas de glucosa y no son conscientes de los
riesgos cardiovasculares de su enfermedad
- El control de dislipemias como el colesterol y los triglicéridos
en pacientes con diabetes podría reducir entre un 25 y
un 30 por ciento la posibilidad de que se produzcan eventos cardiovasculares
- El perfil del diabético que acude a las consultas
ambulatorias es muy diferente al hospitalizado. Mientras que
el primero suele ser una persona de edad media, con un alto nivel
de autonomía funcional y un buen nivel cognitivo, el segundo
suele ser de edad avanzada y con varias patologías asociadas
- El 80 por ciento de los casos de diabetes está relacionado
con obesidad, según revelan los registros DICAMI y REDIMI,
que se presentarán en el marco de esta reunión
y que ofrecen una completa radiografía de la situación
y abordaje de los pacientes atendidos por los internistas
- Las sociedades médicas y científicas implicadas
en el abordaje de la diabetes se unen para coordinar sus esfuerzos
en la mejora del abordaje, tratamiento y prevención de
la enfermedad
Madrid,
23 de enero de 2007. El 50 por ciento de los enfermos de diabetes
no conocen cuáles son los niveles óptimos de glucosa y tampoco
son conscientes de los riesgos cardiovasculares que la dolencia conlleva,
ya que la siguen considerando como ‘la enfermedad del azúcar’.
Así lo demuestra el registro DICAMI sobre diabetes y patologías
cardiovasculares, cuyos resultados se presentarán en la I Reunión
de Diabetes y Obesidad que se celebrará ente el 1 y el 3 de febrero
en Palma de Mallorca.
Este importante evento multidisciplinar está organizado por la
Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), con la colaboración
de la Sociedad Española de Diabetes (SED), la Sociedad Española
de Cardiología (SEC) y el Grupo para el Estudio de la Diabetes en
Atención Primaria (GEDAPS), y acogerá a más de 500
profesionales de diferentes especialidades.
Según los datos del registro DICAMI, que se publicará próximamente
en la Revista Clínica Española, la mayoría
de los pacientes con diabetes que ingresan en los servicios de Medicina
Interna de los centros hospitalarios lo hacen por problemas cardiovasculares,
sobre todo insuficiencia cardiaca. El 27 por ciento de estos pacientes
hospitalizados, que suelen ser personas de edad avanzada y con múltiples
dolencias, muere al cabo de un año. “Esto es debido a que
ingresan en un estado muy avanzado de la enfermedad y en muchas ocasiones
es tarde para ofrecer un tratamiento efectivo para la dolencia cardiaca”,
según explica el doctor Pedro Conthe, coordinador de este trabajo
y presidente del comité organizador de la reunión. “Por
ello –enfatiza este experto-, “hay que hacer un mayor hincapié en
la prevención de estas enfermedades cardiovasculares y dar mayor
importancia a los riesgos que conlleva la diabetes”.
Además, en este evento multidisciplinar se presentarán los
primeros datos del registro REDIMI, que se ha encargado de hacer una radiografía
del perfil de pacientes que acude a las consultas ambulatorias de Medicina
Interna. En este proyecto han participo 120 médicos, que han obtenido
datos de más de un millar de pacientes. “Las características
de las personas con diabetes que hay en este tipo de consultas son muy
diferentes a las de los pacientes hospitalizados, ya que suelen ser de
una edad media, con mayor autonomía funcional y mejor nivel cognitivo”,
explica el doctor Pedro Casado, del Servicio de Medicina Interna del Hospital
Gregorio Marañón de Madrid.
Una de las conclusiones que el doctor Casado extrae de este trabajo es
que todavía existe la necesidad de una mayor adhesión a las
guías clínicas actuales en cuanto a manejo terapéutico. “Esta
enfermedad es tan prevalerte, y es tanta la presión asistencial
en los servicios de Medicina Interna, que es muy difícil dispensar
todos los cuidados protocolizados que precisan todos nuestros pacientes.
Su manejo requiere un nivel asistencial de mucha dedicación debido
a la elevada comorbilidad, la complejidad del tratamiento y las revisiones
periódicas”.
En ambos registros se ha podido observar también que el 80 por
ciento de los casos de diabetes está relacionado con obesidad y
que la mayoría de estos pacientes van a las consultas de Medicina
Interna remitidos desde Atención Primaria.
Una mayor necesidad de formación
Según reflejan los datos de una encuesta realizada entre internistas,
la mayoría reclama más formación en el manejo de la
diabetes, puesto que uno de cada dos pacientes atendidos en los servicios
de Medicina Interna tiene esta enfermedad. Fruto de esta encuesta se ha
elaborado el Documento de Consenso Multiespecialidad sobre Pautas de Manejo
del Paciente Diabético Tipo 2 en España, en el que han participado
la SEMI, la SED, la SEC y la GEDAPS.
La reedición de este documento se presentará en esta I Reunión
de Diabetes y Obesidad, lo que demuestra el gran esfuerzo que se está haciendo
por mejorar la situación y para que las distintas sociedades científicas
se unan y se coordinen. A través de esta iniciativa, se pretende
proporcionar a los profesionales sanitarios un instrumento de guía
para ayudarles a que más pacientes logren los objetivos del tratamiento
recomendados
En este sentido, en el seno de esta reunión se dará a conocer
un curso de formación específico sobre el manejo de la diabetes
que la SEMI ofrecerá junto con la SED. Este curso constará de
30 horas lectivas y será coordinado por los doctores Ramón
Gomis, presidente de la Sociedad Española de Diabetes, y Pedro Conthe.
La SEMI, en colaboración con el resto de las sociedades médicas
y científicas y médicas también ha elaborado folletos
y material educativo con el fin de informar a los pacientes sobre qué es
la diabetes y ofrecerles recomendaciones.
Mayor prevención de las enfermedades cardiovascualres
El
doctor José Luis Palma, presidente del grupo de trabajo de corazón
y diabetes de la Sociedad Española de Cardiología, subraya
la importancia de la buena coordinación entre cardiólogos,
endocrinos e internistas para tratar mejor esta enfermedad. “Lo más
importante es la detección precoz y tratar de conocer la predisposición
genética que los individuos tienen a padecer diabetes, además
de conocer los factores de riesgo que le pueden llevar a sufrirla en el
futuro. Los que ya son prediabéticos deberían hacerse controles
cardiovasculares anuales, de esta forma, se podría llevar a cabo
un buen despistaje del porcentaje de pacientes propensos a padecer esta
dolencia”, apunta.
El 30 por ciento de los pacientes que acuden a las consultas de los servicios
de Cardiología son diabéticos. “Además, si son
mujeres, su evolución a corto, medio y largo plazo, así como
la respuesta al tratamiento es peor”, explica el doctor Palma. “Esto
es así porque los trastornos metabólicos de la población
femenina tienen una complejidad mayor y su suficiencia coronaria es más
pobre”.
Para la doctora Sara Artola, del grupo GEDAPS y vocal de la Sociedad Española
de Diabetes, “el riesgo en mujeres diabéticas de padecer trastornos
cardiovasculares es cuatro veces mayor que en población sana”.
En relación a este tema, la doctora Artola apunta que se debería
optimizar el tratamiento de la dislipemia como el colesterol y los triglicéridos
en pacientes con diabetes. “En estos pacientes se debe reducir el
colesterol LDL hasta 100 mg/dl. Para aquellos que ya han sufrido un evento
vascular, estas cifras deben ser inferiores a 70 mg/dl”.
Un nivel alto de triglicéridos en pacientes con diabetes también
aumenta el riesgo de padecer episodios vasculares, “ya que no sólo
están alterados los lípidos, sino la composición cualitativa
de las lipoproteínas, favoreciendo el desarrollo precoz de la aterosclerosis”,
indica la doctora Artola. “Gracias al control de las dislipemias
se pueden reducir entre un 25 y un 30 por ciento los eventos cardiovasculares
e incluso los cerebrovasculares como el ictus”.
Nuevos tratamientos
A lo largo de esta reunión también se hablará de
las últimas novedades en tratamientos farmacológicos para
la diabetes. En este sentido, el doctor Manuel Serrano Ríos, Catedrático
de Medicina Interna y profesor Emérito de la Universidad Complutense
de Madrid, y el profesor Jens Juul Holst, del departamento de Fisiología
Médica de la Universidad de Copenhague, presentarán los beneficios
de los incretin miméticos, unos nuevos fármacos que estarán
en el mercado en un periodo de un año.
Se denomina Incretina a aquella molécula que sintetizada y liberada
en y desde el intestino delgado en contacto con el alimento anticipa la
señal a la célula beta para iniciar la secreción de
insulina estrictamente relacionada a la concentración de glucosa
que llega a los islotes de Langerlians.
Típicamente existen dos moléculas representantes de estas
incretinas endógenas, llamadas GLP-1 (glucagon like peptide-1) y
GIP (glucose dependent insulin secreting peptide). El más característico
es el GLP-1 que liberado en el curso de la absorción de una comida
mixta potencia la secreción de insulina (fase precoz), inhibe la
de glucagon y la motilidad gástrica y aumenta la saciedad.
En años recientes se han descubierto la exendina-4, una molécula
aislada de la glándula salivar del lagarto Gila Monter cuyo
análogo sintético Exenatida se ha validado y aprobado en
2005 para el tratamiento de la diabetes. Otra molécula incretinmimética
recientemente descubierta es la llamada Liraglutide, igualmente preparada
ya para su uso clínico. Otros fármacos llamados gliptinas
son potenciadores de los incretin-miméticos como GLP-1 endógeno
cuya vida media es fugaz, alrededor de los dos minutos.
Estos medicamentos han demostrado que son igual de eficaces que los actuales
y tienen una mejor tolerancia. “Se encargan de evitar la rápida
degradación del GIP-1 endógeno. En esta familia se encuentran
la sidagliptina, la vildagliptina además de varias moléculas
que aún se encuentran en desarrollo”, indica el doctor Serrano
Ríos.
Otros medicamentos que pasarán a formar parte del futuro inmediato
del tratamiento de la diabetes serán los agonistas tipo gamma. “Se
encargan de incrementar la trascripción de genes reguladores de
la diferenciación del tejido adiposo, de la acción de la
insulina y del depósito lipídico”, subraya el doctor
Serrano Ríos. “Por su parte, los agonistas alfa, cuya diana
es la célula hepática, se encargan de activar los genes promotores
de la oxidación de los ácidos grasos y disminuyen la síntesis
de los triglicéridos”.
La insulina inhalada para el tratamiento en la diabetes mellitus tipo
2 será otro de los temas novedosos. En este sentido, los profesionales
de Medicina Interna pueden jugar un papel muy importante para conocer qué pacientes
son susceptibles de que se le aplique este fármaco por los conocimientos
multidisciplinares con los que cuentan.
Las moléculas análogas a la insulina son otro tratamiento
que mejorará la calidad de vida del paciente diabético. “Cuentan
con un gran número de ventajas, ya que producen una menor hipoglucemia,
tienen una acción más mantenida en el tiempo y con un solo
pinchazo al día el paciente está totalmente controlado”,
subraya el doctor Conthe.
También se presentarán los últimos resultados de
los estudios internacionales ADOPT y DREAM sobre la utilización
de rosiglitazona en la prevención de diabetes y en la diabetes inicial.
Según indica el estudio ADOPT, esta molécula es más
eficaz que la metformina o la gliburida en el retraso de la pérdida
progresiva del control glucémico y mejora la sensibilidad
a la insulina y ralentiza la pérdida de función de las células
beta. En cuanto al estudio DREAM, los resultados han demostrado que con
rosiglitazona se pueden prevenir la aparición de diabetes mellitus
tipo 2 en un 62 por ciento de los casos.