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Una revisión de 1.150 artículos demuestra las ventajas de la asistencia por parte de pediatras en Atención Primaria, tanto para los niños como para el sistema sanitario en general

VADEMECUM - 14/02/2019  CONGRESOS / FORMACIÓN

La AEPap celebra su 16º Congreso de Actualización en Pediatría con la mirada puesta en la defensa de la Pediatría de Atención Primaria, “en peligro de extinción”, y temas de relevancia social, como el abuso sexual en la infancia

“La salud de la población infantil es muy importante porque asegura un mejor estado de salud en la edad adulta, lo que a la larga supone un menor coste económico y una mejor calidad de vida de la población. Por tanto, debería ser una prioridad para los responsables de los sistemas de salud de cualquier país hacer los esfuerzos necesarios para mantener la figura del pediatra de Atención Primaria”. La Dra. Concha Sánchez Pina, presidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), explica así la necesidad de garantizar que en los centros de salud de toda España haya pediatras para atender a los niños. Un modelo que, sin embargo, está en riesgo, en “peligro de extinción”, como se ha puesto de manifiesto en la rueda de prensa de presentación del 16º Congreso de esta sociedad científica, que se celebra entre el 14 y el 16 de febrero en IFEMA (Madrid) y que contará con la inauguración de la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Dña. Mª Luisa Carcedo.

Entre los riesgos a los que se enfrenta esta especialidad destaca la falta de profesionales que quieran ejercer en los centros de salud, agravada por el hecho de que cuatro de cada diez pediatras de Atención Primaria tienen más de 55 años, por lo que, en los próximos años, “habrá jubilaciones masivas”, indica la presidenta de AEPap. Un escenario al que las administraciones están obligadas a dar respuesta con medidas como adecuar la oferta de plazas MIR, mejorar las condiciones laborales y facilitar la conciliación de la vida profesional y personal.

Así lo ha explicado en la apertura del congreso, inaugurado por la ministra de Sanidad y al que se prevé la asistencia de cerca de 900 profesionales de Pediatría de Atención Primaria y que cuenta con talleres y seminarios sobre temas de interés que los profesionales ven en sus consultas. “Se trata de 61 actividades diferentes, repartidas en cuatro tramos horarios, con 83 ponentes de todo el territorio nacional”, señala la Dra. María Jesús Esparza, coordinadora del congreso. Estas actividades consisten en tres mesas redondas, 25 seminarios y 32 talleres sobre una amplia variedad de temas que afectan a la salud infantil.

Además, “destacan la mesa redonda de Psiquiatría Infantil, que recogerá dos temas muy importantes como son los síntomas guía en Pediatría y la actualización en el manejo del TDAH”, y el Seminario sobre Abuso Sexual Infantil, explica la coordinadora.

La Pediatría de AP en España

En la presentación del Congreso, la presidenta de AEPap ha hecho un repaso a la situación de la Pediatría de Atención Primaria en nuestro país y una recopilación de las situaciones más graves en todas las Comunidades Autónomas. La práctica de que sean otros profesionales, y no los pediatras de Primaria, los que atiendan a los niños en su centro de salud no es ya un hecho aislado. Ocurre en centros de toda España y, lo que es peor, ya hay niños que no tienen asignado ningún profesional médico (ni pediatra, ni médico de familia) para atenderles cuando lo necesitan en su centro de salud. De acuerdo con los datos recopilados por AEPap, de 17 Comunidades Autónomas hay al menos 66 plazas de Pediatría de AP vacantes, sin ningún médico, de ésta u otra especialidad, ocupándolas, lo que supone que al menos 66.000 niños en España no tienen asignado ningún médico en su centro de salud.

Entre las CC AA con más problemas para cubrir sus plazas destaca Madrid, con más de 18 plazas entre rurales y urbanas vacantes, además de 13 reducciones de jornada sin cubrir, sin pediatra desde las 18.00 horas. También la Comunidad Valenciana, con 15 plazas vacantes y Castilla y León, con otras 7 plazas vacías en zonas rurales de León y Burgos. En Andalucía hay al menos 4 plazas vacantes en Granada, 2 en Cádiz y otras 4 en Almería; en Sevilla han quedado 7 plazas sin cubrir por falta de aspirantes en el PRAP: Plan Renove de AP. En Cantabria hay 4 plazas vacantes, en Asturias hay 3, 2 en Extremadura, mientras que en Guadalajara sabemos de al menos 2 plazas vacantes y también conocemos una plaza vacante en el País Vasco.

La Dra. Sánchez Pina ha señalado también que, de acuerdo con los datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en su Sistema de Información de Atención Primaria SIAP, la media de niños por pediatra de Primaria es de 1.162 en Madrid, 1.139 en Cataluña y 1.113 en Baleares. También es superior al millar en Castilla-La Mancha, Extremadura o Andalucía. “Los pediatras deberían tener menos de 1.000 niños asignados para asegurar que el profesional dedique suficiente tiempo a cada uno”, asegura. Sin embargo, “Según los datos del Ministerio de 2017, el 33,76% de los pediatras de Madrid tienen asignados más de 1.250, igual que un 23% de los de Baleares y un 19,8% de los de Andalucía. Esta masificación es incompatible con una buena calidad asistencial”. En esta situación, “los profesionales están escépticos, agotados e indignados”.

En este sentido, en el Congreso se va a presentar la segunda Revisión Sistemática sobre qué profesional es el más adecuado para atender a la población infantil en Atención Primaria, elaborada por el grupo de Pediatría Basada en la Evidencia de AEPap y de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Esta revisión, liderada por la Dra. María Aparicio, pediatra de AP de Madrid, ha incluido más de 1.150 artículos médicos internacionales publicados entre enero de 2009 y mayo de 2018. La conclusión principal es que, los pediatras proporcionan una atención sanitaria a los niños de más calidad en comparación con otros profesionales de la Medicina.

“El patrón de prescripción farmacológica es más adecuado a la enfermedad, dan lugar a un menor consumo de medicamentos, como antibióticos o psicofármacos, unas mejores coberturas vacunales y un mejor conocimiento y aplicación de las diferentes actividades de detección precoz de enfermedades”, explica la Dra. Aparicio. “Muchas de estas actuaciones –puntualiza– suponen no solamente un menor trastorno para el paciente, sino también un importante ahorro económico y de recursos sanitarios”. De la revisión, destacan los hallazgos sobre el buen uso de antibióticos, el adecuado manejo de la obesidad infantil y las vacunas que ejercen los pediatras. “Tres importantes problemas de salud pública actuales que podrían incrementar la mortalidad global de nuestro país en las próximas décadas si no son cuidadas desde la infancia”, asegura.

Abuso sexual en la infancia

Una de las actividades más destacadas del Congreso es el Seminario sobre Abuso Sexual Infantil, moderado por la Dra. Narcisa Palomino, vicepresidenta de AEPap y experta en maltrato y violencia en la infancia. Tal y como ha explicado en la rueda de prensa de presentación del congreso, “proteger a la infancia de la violencia es una asignatura pendiente que, como profesionales garantes de los derechos de los menores de edad debemos resolver”. Una de las tipologías de maltrato que aún son difíciles de detectar en las consultas de pediatría es el abuso sexual en la infancia. Cualquiera de sus formas, explica, “puede tener consecuencias graves para la salud, tanto en la infancia, como posteriormente en la vida adulta”.

Se estima que “alrededor de un 20% de la población infantil y juvenil sufre abuso, y acude a las consultas de Pediatría de Atención Primaria por diferentes motivos. Por tanto, los abusos sexuales son frecuentes, pero se detectan poco y tarde”, señala la Dra. Palomino. Para mejorar la detección precoz, la vicepresidenta de AEPap aboga por mejorar la formación de los profesionales “todavía escasa”, evitar “las propias creencias erróneas” y tener en cuenta que “las Leyes nos obligan a poner en conocimiento de la autoridad la sospecha de un acto delictivo”.

Para detectar los casos también hay que tener en cuenta una serie de factores, como que se estima que entre el 65% y el 85% de los casos de abuso sexual en la infancia son intrafamiliares, y es frecuente encontrar la violencia sexual contra los menores en un contexto de violencia de género, por lo que “tenemos que aprender también a identificar y detectar estas situaciones”. En cualquier caso, hay que seguir unas claves, como “creer al niño cuando relata una experiencia traumática”, “animarlo a que hable, pero sin forzarlo” y, ante una sospecha, “poner en marcha de manera inmediata y urgente las medidas que conduzcan a la protección necesaria”.

De izquierda a derecha, las doctoras Narcisa Palomina, Concha Sánchez Pina y Mª Jesús Esparza, antes de la rueda de prensa del congreso de AEPap.

 

 

Fuente: Berbés Asociados

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Entidades:
Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria
 
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