| Nombre | País | |||||
| Apellidos | Código Postal | |||||
| Ocupación | ||||||
| Clave |
|
Especialidad | ||||
|
|
||||||
|
||||||
| Enlaces de Interes | ||||
|
|
|||
La medicina personalizada podría ser la respuesta a enfermedades como el Alzheimer y el cáncer |
![]() |
| Pfizer ha reunido a especialistas y periodistas a través de su iniciativa “Un café con…”, con el objetivo de crear un foro de debate en torno a la medicina personalizada. Esta nueva praxis médica podría suponer el avance definitivo en los tratamientos de numerosas enfermedades como el Alzheimer y el cáncer. La medicina personalizada consiste en enfocar la práctica médica hacia las características concretas de un paciente para establecer su tratamiento. Así, se trata de un paradigma médico encaminado a un mejor abordaje de enfermedades con gran prevalencia como el cáncer y el alzhéimer, así como la diabetes, la artritis reumatoide, el VIH, el asma o la EPOC, entre muchas otras. Este tipo de medicina se conoce también como la medicina de las 4 P’s: predictiva porque aspira a adelantarse a la aparición de las enfermedades. Persigue la máxima de averiguar quiénes tienen más riesgo de padecer determinadas patologías y qué pacientes son candidatos a recibir asesoramiento médico a medida en cuanto a los cambios que deben realizar en su estilo de vida. También es preventiva porque una vez que se ha identificado a estas personas, el siguiente objetivo es, como es lógico, pasar a la acción. Para ello, pretende actuar antes de que se produzcan las primeras manifestaciones, de modo que se pueda retrasar la evolución de la patología. Su propia denominación ya habla de que se trata de un tipo de medicina “personalizada”, ya que para conseguir este nivel de prevención del que hablamos, es indispensable que la atención al paciente sea personalizada y, por ello, este tipo de medicina suma dos nuevos factores: el genético y el molecular. Por último, la 4ª P habla de su carácter participativo. El desarrollo de esta medicina necesita la participación de todos. Por supuesto, requiere la implicación de las compañías biomédicas que realizan un mayor esfuerzo económico e investigacional; también de las instituciones académicas; de los profesionales sanitarios; y de los organismos reguladores pero, además, no hay que pasar por alto la necesaria implicación de otro agente decisivo: el propio paciente. La práctica clínica Actualmente, los primeros progresos en este tipo de diagnóstico se encuentran en biomarcadores presentes en el cerebro que permiten detectar que un individuo se encuentra en una primera fase de deterioro cognitivo, o lo que podría ser la antesala del Alzhéimer. Para el doctor Luis F. Agüera, “los avances en este campo nos dirigen hacía la búsqueda de vacunas u otros métodos similares, para pacientes que muestren determinados biomarcadores, que permitan detener la cascada de acontecimientos degenerativos que suceden en el cerebro de la persona que va a padecer la enfermedad de Alzheimer”. En cuanto al cáncer, el doctor Fernando López-Ríos, director del Laboratorio de Dianas Terapéuticas del Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC), ha manifestado que “la puesta en práctica de la medicina personalizada ha supuesto un gran avance en el tratamiento de algunos tumores concretos como el cáncer de pulmón y el de mama”. Asimismo , el doctor López-Ríos ha manifestado su optimismo en cuanto a la importancia de trasladar los hallazgos de la investigación básica a la práctica clínica.. ““Invertir en investigación está permitiendo mejorar el pronóstico de los pacientes con cáncer” Ventajas para todos No obstante, el paciente no es el único que va a obtener un beneficio de las terapias personalizadas. El propio médico encuentra más facilidades en el ejercicio de su práctica clínica, puesto que aumentan las posibilidades de elaborar un diagnóstico certero y, por lo tanto, de acertar a la hora de prescribir un tratamiento siempre que éste se indique al perfil de pacientes correcto. Por último, es importante que todos tengamos claro que la medicina personalizada no sólo beneficia a médicos y pacientes. Repercute positivamente en el SNS, puesto que evita costes innecesarios en la medida en que los medicamentos se prescribirían solamente a aquellos pacientes en los que vayan a funcionar, y supone un incremento en la eficiencia del sistema.
Fuente: Weber Shandwick |
© Vademecum Internacional |
Capitán Haya, 38. 28020 Madrid, España - Tel. 91 579 98 00 - Fax: 91 579 82 29 |
Rambla Catalunya N° 2-4 6ª pta. 08007 Barcelona, España -
Vademecum.es está reconocido oficialmente por las autoridades sanitarias correspondientes como Soporte Válido para incluir publicidad de medicamentos o especialidades farmacéuticas de prescripción dirigida a los profesionales sanitarios (S.V.nº09/10-W-CM), concedida el 3 de diciembre de 2010.