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III Jornadas Nacionales de ICTUS en Atención Primaria, declaradas de interés sanitario por el Ministerio de Sanidad y Política Social |
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Cada 6 minutos se produce un ictus en España y cada 15 tiene lugar una muerte por esta patología, siendo más mortal e incapacitante en las mujeres
Madrid, 19 de abril de 2010. Protocolizar actuaciones sobre la prevención y la atención inmediata del ictus ha sido uno de los principales objetivos de las “III Jornadas Nacionales de ICTUS en Atención Primaria”, organizadas por el Grupo de Ictus de SEMERGEN, que se han celebrado en Murcia entre los días 15 y 17 de abril. El fin, luchar contra esta enfermedad que afecta cada año a entre 120.000 y 130.000 personas, lo que significa que cada 6 minutos se produce un ictus en nuestro país. Pero uno de los datos epidemiológicos más preocupantes es que aparece cada vez en personas más jóvenes, incluso de 35 y 40 años. De hecho, hay entre 10.000 y 15.000 menores de 55 años que la padecen. Además, el ictus es actualmente un problema de gran importancia porque es la primera causa de discapacidad permanente en la edad adulta, debido a las secuelas que deja en los afectados, que les limitan en sus actividades de la vida diaria. De hecho, actualmente más de 300.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional tras haber sufrido un ictus. Respecto a la mortalidad cada 15 minutos se produce una muerte en España por esta patología, siendo así la segunda causa de muerte en hombres y la primera en mujeres. También destaca el hecho de que de los afectados menores de 55 años fallecen el 9,3 por ciento. Con estas cifras encima de la mesa y las previsiones de envejecimiento en nuestro país se espera que la incidencia y prevalencia del ictus vaya progresivamente en aumento. Además, si tenemos en cuenta las estimaciones que auguran una disminución de la mortalidad por esta causa, habrá un mayor número de pacientes con discapacidad secundaria. Por ello, una de las herramientas para atajar esta situación son “las medidas de prevención primaria y secundaria, la necesidad de la actuación neurológica urgente en Unidades de Ictus, la aplicación de los medios diagnósticos y terapéuticos más eficaces y la articulación de programas de rehabilitación y reinserción eficaces”, explica el Dr. Eduardo Carrasco Carrasco, presidente del Comité Organizador de las Jornadas. Prevención y tratamiento Respecto al tratamiento, durante mucho tiempo la atención al paciente con ictus, según recuerda el Dr. Carrasco, “se limitaba a ofrecerle unos cuidados básicos, esperando a la evolución natural del cuadro en la fase aguda; sin embargo, a finales de los años 90 la situación ha experimentado un cambio importante, al demostrarse que los pacientes pueden beneficiarse en el pronóstico si les ofrece la posibilidad de recibir tratamiento fibrinolítico y son atendidos en las primeras 48 horas iniciales en Unidades de Ictus”. Una vez tiene lugar la enfermedad, los expertos subrayan que la rehabilitación precoz y sostenida en el tiempo sigue siendo una de las tareas en las que hay que insistir para la mejora de la calidad de vida de los afectados. Las mujeres, más afectadas En esta línea, el Dr. Carrasco subraya que “en la mujer son más frecuentes las enfermedades cardioembólicas, como la fibrilación auricular, mucho más letales en el desarrollo de accidentes vasculares en el cerebro al producir ictus más extensos, frente al predominio de factores más ateroscleróticos en los hombres; además, otro factor de riesgo, la HTA es más frecuente en la población femenina”. Los expertos señalan que además los efectos invalidantes también son diferenciales y en la mujer se dan con más frecuencia la afasia, la disfagia y las alteraciones visuales: “Esto hace que se alargue el período de hospitalización”, concluyen. Estas diferencias en el ictus entre el hombre y en la mujer están, en parte, motivadas “porque se reconocen factores de riesgo y enfermedades específicas que pueden producir ictus en la mujer como por ejemplo el embarazo, el postparto o la menopausia”, asegura la Dra. Ana Morales Ortiz ponente de esta mesa en las jornadas y coordinadora de la Unidad de Ictus del Hospital Virgen de La Arrixaca, de Murcia. Atención multidisciplinar Asimismo, han tenido un lugar importante otros profesionales del área de Enfermería, Fisioterapia y Rehabilitación. Pero lo más destacable es la participación en el programa de los farmacéuticos, intermediadores con el paciente que pueden ayudar a detectar los casos ocultos y a mejorar el cumplimiento terapéutico. Papel del médico de Atención Primaria El facultativo de AP también posee las habilidades necesarias para reconocer los signos de alarma y actuar así rápidamente minimizando las consecuencias del ictus. En esta línea, uno de los talleres se ha dedicado al manejo de la fibrilación auricular por parte del primer nivel asistencial. “El médico de Atención Primaria –explica el presidente del Comité Organizador de las Jornadas- está capacitado para su manejo, siempre en consonancia con el cardiólogo. Así, tras una valoración del tipo de fibrilación el médico de familia analizará los criterios de derivación o establecerá el primer tratamiento”. Sin embargo, “si por desgracia no lo hemos detectado antes, podemos minimizar los daños y prevenir futuros eventos”, indica el Dr. Armando Santo González, vicepresidente del Comité Organizador de este importante acto científico, declarado de interés sanitario por el Ministerio de Sanidad y Política Social y la Consejería de Sanidad de Murcia. Por último, una vez pasada la fase hospitalaria de un ictus el médico de AP es el encargado de controlar las acciones dirigidas a la recuperación del enfermo y a que su calidad de vida sea la mejor posible. En colaboración con el farmacéutico Ambos sectores profesionales tienen en común una asignatura pendiente, el fomento de la información. “Existe una dificultad en esta sociedad moderna en practicar estilos de vida saludables”, señala el Dr. Carrasco Carrasco quien insiste en que influye también que el ictus es una patología que no duele y de la que no se reconocen los síntomas de alarma iniciales.
Fuente: Berbés asociados
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