| Nombre | País | ||||||
| Apellidos | Código Postal | ||||||
| Ocupación | |||||||
| Clave |
|
Especialidad | |||||
|
|
|
||||||
|
|||||||
|
|
Zestril deberá administrarse por vía oral en una dosis única diaria. Como el resto de todos los medicamentos tomados una vez al día, Zestril deberá administrarse aproximadamente siempre a la misma hora. La toma de alimentos no influye en la absorción de Zestril.
La dosis deberá individualizarse según el perfil del paciente y la respuesta de la presión arterial (ver apartado “Advertencias y precauciones especiales de empleo”).
Hipertensión
Zestril puede utilizarse en monoterapia o en combinación con otras clases de medicamentos antihipertensivos.
Dosis inicial
En pacientes con hipertensión, la dosis inicial habitual recomendada es de 10 mg. Los pacientes con un sistema renina-angiotensina-aldosterona muy activado (en concreto con hipertensión vasculorrenal, depleción de sal y/o volumen, descompensación cardiaca o hipertensión grave) pueden sufrir un descenso excesivo de la presión arterial tras la dosis inicial. En estos pacientes se recomienda una dosis inicial de 2,5–5 mg y el inicio del tratamiento deberá hacerse bajo supervisión médica. En caso de alteración renal se precisa una dosis inicial menor (ver Tabla 1, a continuación).
Dosis de mantenimiento
La dosis de mantenimiento eficaz habitual es de 20 mg, administrados en una dosis única diaria. En general, si no puede lograrse el efecto terapéutico deseado en un periodo de 2 a 4 semanas con un nivel de dosis concreto, éste puede aumentarse de forma adicional. La dosis máxima utilizada en los ensayos clínicos controlados a largo plazo fue de 80 mg/día.
Pacientes tratados con diuréticos
Tras el inicio del tratamiento con Zestril puede producirse hipotensión sintomática, la cual es más probable en pacientes que reciben terapia simultánea con diuréticos. Por consiguiente, se recomienda precaución, puesto que estos pacientes pueden tener depleción de volumen y/o sal. Si fuera posible, se suspenderá el diurético de 2 a 3 días antes de comenzar el tratamiento con Zestril. En pacientes hipertensos en los que no puede suspenderse el diurético, el tratamiento con Zestril deberá iniciarse con una dosis de 5 mg; debiendo monitorizarse la función renal y la concentración sérica de potasio. La posología posterior de Zestril deberá ajustarse según la respuesta de la presión arterial. En caso necesario, puede reanudarse el tratamiento diurético (ver apartado “Advertencias y precauciones especiales de empleo” y apartado “Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción”).
Ajuste de la dosis en la alteración renal
La posología en los pacientes con alteración renal deberá basarse en el aclaramiento de creatinina, según se indica en la Tabla 1 siguiente:
Tabla 1 Ajuste de dosis en la alteración renal | |
|---|---|
Aclaramiento de creatinina (ml/min) | Dosis inicial (mg/día) |
Inferior a 10 ml/min (incluidos los pacientes en diálisis) | 2,5 mg* |
10‑30 ml/min | 2,5‑5 mg |
31‑80 ml/min | 5‑10 mg |
* La dosis y/o la frecuencia de administración deberán ajustarse dependiendo de la respuesta de la presión arterial. | |
La dosis puede aumentarse hasta que se controle la presión arterial o hasta un máximo de 40 mg al día.
Insuficiencia cardiaca
En pacientes con insuficiencia cardiaca sintomática, Zestril deberá utilizarse como tratamiento adyuvante de los diuréticos y, en su caso, de digitálicos o beta-bloqueantes. Puede comenzarse con una dosis inicial de 2,5 mg una vez al día, que deberá administrarse bajo supervisión médica para determinar el efecto inicial sobre la presión arterial. El aumento de la dosis de Zestril deberá realizarse:
• En incrementos no mayores de 10 mg
• Con intervalos no inferiores a 2 semanas
• Hasta alcanzar la dosis más alta tolerada por el paciente hasta un máximo de 35 mg una vez al día
El ajuste de dosis deberá basarse en la respuesta clínica de cada paciente.
En los pacientes con riesgo alto de hipotensión sintomática, por ejemplo, pacientes con depleción de sal con o sin hiponatremia, hipovolemia o que han estado recibiendo tratamiento diurético intenso, deberán corregirse estos trastornos, si fuese posible, antes de comenzar el tratamiento con Zestril . Deberán monitorizarse la función renal y la concentración sérica de potasio (ver apartado “Advertencias y precauciones especiales de empleo”).
Infarto agudo de miocardio
Los pacientes deberán recibir, según proceda, los tratamientos habituales recomendados como trombolíticos, aspirina y beta-bloqueantes. Puede utilizarse nitroglicerina intravenosa o transdérmica junto con Zestril.
Dosis inicial (primeros tres días tras el infarto)
El tratamiento con Zestril puede comenzarse en las 24 horas siguientes al comienzo de los síntomas, no debiéndose instaurar si la presión arterial sistólica es inferior a 100 mg Hg. La primera dosis de Zestril es de 5 mg administrados por vía oral, seguidos de 5 mg a las 24 horas, 10 mg a las 48 horas y posteriormente 10 mg una vez al día. Los pacientes con presión arterial sistólica baja (igual o inferior a 120 mm Hg) cuando se inicia el tratamiento o durante los tres primeros días después del infarto deberán recibir una dosis inferior, 2,5 mg por vía oral (ver apartado “Advertencias y precauciones especiales de empleo”).
En caso de alteración renal (aclaramiento de creatinina < 80 ml/min), deberá ajustarse la dosis inicial de Zestril según el aclaramiento de creatinina del paciente (ver Tabla 1).
Dosis de mantenimiento
La dosis de mantenimiento es de 10 mg una vez al día. Si aparece hipotensión (presión arterial sistólica igual o inferior a 100 mm Hg), puede administrarse una dosis diaria de mantenimiento de 5 mg con disminuciones temporales a 2,5 mg si fuese necesario. Si aparece hipotensión prolongada (presión arterial sistólica inferior a 90 mm Hg durante más de 1 hora) deberá suspenderse Zestril.
El tratamiento deberá continuar durante 6 semanas, tras las cuales deberá volver a evaluarse al paciente. Los pacientes que desarrollan síntomas de insuficiencia cardiaca deberán continuar con Zestril (ver apartado “Posología y forma de administración”).
Complicaciones renales de la diabetes mellitus
En los pacientes hipertensos con diabetes mellitus Tipo 2 y nefropatía incipiente, la dosis es de 10 mg de Zestril una vez al día, que puede aumentarse a 20 mg una vez al día si fuera necesario para conseguir una presión arterial diastólica en sedestación inferior a 90 mm Hg.
En caso de alteración renal (aclaramiento de creatinina < 80 ml/min), la dosis inicial de Zestril deberá ajustarse según el aclaramiento de creatinina del paciente (ver Tabla 1).
Uso en pediatría
No se han establecido por completo la eficacia y la seguridad de la utilización en niños; por lo tanto, no se recomienda el uso en la edad pediátrica.
Uso en ancianos
En los estudios clínicos no hubo cambios relacionados con la edad en el perfil de eficacia y seguridad del fármaco. No obstante, cuando la edad avanzada se asocia con disminución de la función renal, deberán utilizarse las directrices establecidas en la Tabla 1 para determinar la dosis inicial de Zestril. Posteriormente, la dosis deberá ajustarse según la respuesta de la presión arterial.
Uso en pacientes con trasplante renal
No existe experiencia en la administración de Zestril en pacientes con trasplante renal reciente; por lo tanto, no se recomienda el tratamiento con Zestril.
imprimir